Este proyecto empezó cuando me enamoré de un árbol cubierto de cintitias rojas, allá por 2017.
Pero se hizo realidad durante mi Máster en Diseño Editorial y Tipografía.
Sin
@rociohidalgo22 , que fue mi directora de tesis, nunca hubiera escrito, y el libro se habría quedado en una colección de imágenes sin alma.
Sin la luz verde de
@enricjardi no me habría animado a irme a Argentina corriendo a hacer el trabajo de campo.
Sin
@gina.nagi , mi diosa de la encuadernación (y con ayuda de
@fatma_al5ayat y
@_lailahammoud_ ), jamás habría conseguido ejecutar las primeras maquetas al nivel de perfección que necesitaba para pasear este libro por el mundo.
Sin
@gabrielasaidon y su maravilloso libro Santos Ruteros, nunca habría leído (ni podido incluir) frases que tanto suman a la narrativa visual de este libro.
Y sin los increíbles tipógrafos que no dejan de prestarnos su brillantez con sus letras y sus glifos, este libro no podría hablar.