Durante mucho tiempo intenté ordenar todo lo que hago bajo una idea de coherencia bastante rígida. Y en ese intento aparecían las tensiones: lo sensible y lo comercial, lo que me representa y lo que vende más, lo personal y lo laboral. Y también caí en el engaño de pensar que mi pluralidad de intereses o la multidisciplina eran sinónimo de una identidad poco clara o de falta de estilo. Porque, ¿cómo pueden convivir armoniosamente sacar fotos en cafés, retratar show drags, trabajar para una florería, registrar eventos, desfiles o fotografiar platos de comida? La fantasía de poder nombrarme bajo una sóla disciplina no dejaba de insistir. Pero con el tiempo llegué a algunas conclusiones:
- perseguir la coherencia es agotador y bastante inútil. La identidad en todo caso es un resultado, una consecuencia.
- mi inquietud y heterogeneidad de intereses pueden ser una potencia y hacen que mi trabajo sea dinámico, divertido y siempre algo nuevo.
- y que sería mejor confiar en las certezas y en ese empuje más primitivo y natural: lo que me gusta, lo que me hace detenerme, lo que me convoca y moviliza. Dejarme llevar por lo que sucede en acto primero, sin premeditación, y después recién intentar entender el por qué.
Ahora me gusta más pensar que la coherencia no está en elegir una sola línea, sino en sostener un deseo, y que no hay forma de escapar de lo propio.
Gracias x leerme ♥️
En TC producimos moda desde la raíz 🐆 #somosesencia
Tu marca merece una lectura profunda
Creamos con propósito porque somos pioneros de cuando algo se hace con amor logra trascender la piel 🤍
photograpy @_flicked
Las últimas de esta hermosa sesión a cargo de la grandiosa @_flicked 🪭♥️
extrañaba hacer fotos🥹 siganme invitando a explorar sus ideas o contratenme ahre beso y abrazo a la familia