En un mes aproximadamente, se cumplirá 3 años de mi vuelta a la ciudad, la que básicamente me compuso y posteriormente me recompuso. Si fuera una carrera, estaría próximo a entrar en cuarto y último año. Mi vida ha ido en tramos de 4 años más o menos, coincidiendo siempre con fuertes cambios, ya sea de mentalidad, lugar o de la vida en sí misma, y como suele ocurrir en la mayoría de las carreras, tercero es el año más duro y/o raro, sobre todo el segundo semestre.
Supongo que por un lado está bien, me mantiene en movimiento y todos sabemos que “movimento é vida”, por otro, a veces pienso que son huidas hacia delante.
Lo que me queda claro, es que tengo siempre como ganas de ver lo que trae el cuarto año, y la siguiente carrera. Hay dos verdades universales:
“Dios inventó el campo, y los hombres la ciudad” y
“La curiosidad killeó al 🐈 “