En una sincronicidad hermosa @miroslavawilson me regaló con su cuerpo danzante esta composición que les puedo jurar haber visto previamente en un sueño.
Aunque este fenómeno no es un suceso extraño en mi vida, lo que sí es que definitivamente puede competir en belleza con mis mejores delirios oníricos.
#35mm #film #filmphotography #analogphotography #contemporarydance #dance #ballet #experimentalphotography #minimal #minimalphotography #minimalistphotography #experimental #shootfilmmag
Por si no lo han notado soy la fan #1 de las manos y pies de las personas. Me hablan en señas, espiralizan mi imaginación...
"Disección" por @miroslavawilson@pendulocero
#35mm #film #filmphotography #analogphotography #contemporarydance #dance #ballet #experimentalphotography #minimalist #minimal #minimalphotography #minimalistphotography #experimental #shootfilmmag
Cartografía íntima de un regreso: Tijuana
Una casa no siempre es un lugar:
a veces es un latido remoto que te busca...
algo que llama desde lejos
como si ya te conociera.
a veces es donde una se queda,
a veces donde una cae,
y a veces —las más terribles—
es un sitio que jamás habitamos
pero al que llegamos igual,
halados por la fibra óptica
del destino
que no pregunta ni avisa
solo transfigura.
no siempre una sabe a dónde va:
a veces se deambula
sin saber por qué,
como quien sigue un resplandor
en medio de la más espesa neblina.
hay destinos que no se eligen
pero nos nombran igual,
coordenadas que se dibujan
a partir de pérdidas,
desplazamientos, instantes donde
la realidad cambia de rostro
y obliga a buscar amparo.
entonces aparece la palabra "regresar"
pero ¿a qué vuelve quien ya no es?
¿quién regresa cuando la que se fue ya no existe?
vuelvo sobre mí en concéntricos ecos
como la serpiente que
se devora a sí misma
como extranjera de
mi propia biografía.
una regresa distinta,
fracturada en tiempos,
superpuesta a sus propias versiones,
como si cada paso repitiera un nombre
que aún no se pronuncia del todo.
esta ciudad —con su multitud, sus luces rotas,
parpadeantes neones, eones de miseria,
con la apatía, pero también sus colores,
también sus calores,
sus voces sobrepuestas como capas de polvo—
me confirma y me disuelve.
me entrega respuestas que no pedí
y preguntas que no sé dónde guardar.
hay días en que me siento extraviada
en los mismos sitios donde camino desde niña,
como si el suelo hubiese cambiado de idioma.
aun así, en este pasaje de mi vida,
este es mi hogar:
no tanto un sitio, ni tan siquiera
un estado de mi ser
sino una mezcla de ambos:
una habitación interior
una casa hecha de dudas,
de ventanas que no dan a ningún patio
y de puertas que se abren
hacia reflejos que me devuelven
mi propio rostro fragmentado.