Buena semana para todes ♡
Por acá tercer adelanto poético 🥹✨️💪
Nos embarga la gratitud por el evento
que tenemos cerca con tan increíbles participantes
En esta ocasión el adelanto es de @__aspera___
Milagros es escritora y artista textil. Su literatura reivindica el cuerpo atravesado por la violencia. En su búsqueda actual combina lo textil y lo literario para reflejar lo carnal y lo simbólico en un mismo tejido.
Recomendamos que aprovechen hoy y mañana últimos días de preventa a 7k
Qué mejor que invertir en valoración cultural, reflexión y disfrute? El dinero va a los pagos
de escritores y gestores.
Y recuerden, si les gustó lo que leyeron compartir hace que la expansión de todo esto se vuelva más profunda para todes ♡
Abrazos
Instalación textil - literaria
Bordado sobre voile 2.5m x 60cm
“ 𝓔𝓵 𝓪𝓶𝓸𝓻 𝓮𝓼 𝓾𝓷 𝓪𝓻𝓶𝓪 𝓭𝓮 𝓭𝓸𝓫𝓵𝓮 𝓯𝓲𝓵𝓸”
Ni despojo ni olvido:
El amor es un arma de doble filo.
Amar , morir ,
amar nuevamente.
Escribir y callar.
Bordar para olvidar que morí.
Coser hasta unir todos mis pedazos.
Reconciliarme con el perdón.
Besar la aguja con la misma delicadeza con la que digo “te amo”.
Escribir lo que se me escapa de las manos.
Ponerle nombre a lo invisible
será el índice del soporte carnal.
Lo indecible persiste en mi cuerpo.
Enmudecer: quedarse mudo o callado. Etimológicamente proviene del prefijo en, que significa “hacia adentro” o “interioridad”; del latín murus, “mudo”; y del sufijo -ecer, que indica cambio de estado.
¿Qué es lo que va hacia adentro? ¿Qué se gesta en el interior? ¿Es realmente accesible aquello que aún no tocan las palabras? ¿Lo que no se dice no existe?
Hay algo necesario, precedente del habla: el silencio.
En algún lugar leí que no hay nada más ensordecedor que el silencio.
Yo pienso: no hay categoría más avasallante que quedarse muda voluntariamente y guardar el silencio para mí misma, como algo sumamente preciado.
No conozco revolución más imponente que bajar la voz para oír.
Del silencio llega lo más bello de todo: el propio silencio.
De esos silencios casi mortales —donde se juegan procesos de morbi-mortalidad— nace la vida, la palabra e incluso un nuevo movimiento silencioso.
-¿Qué queda por fuera del lenguaje, del palabrerío? - Lo real.
Lo no narrable, lo indecible, existe.
Aquello innombrado aparece como el lugar sin límites ni condicionamientos subjetivos, donde se guarda el misterio de la invocación del mundo; esa fundación en que el sentido plural e infinito desciende desde la altura para degradarse —o encarnarse— en la condición de palabra inteligible.
¿Es un privilegio callar voluntariamente? ¿Quiénes sucumben al silencio obligatorio? ¿Qué no podrá jamás representar la palabra? ¿Qué pasa con lo no narrable?
Si hablo, ¿quién escucha?
El silencio me desmantela, me arranca las palabras y genera otras; abre el abanico de mil preguntas que quizás no serán respondidas: preguntas que, justamente, nacen en silencio.
Callar, a veces, es resistir la saturación del sentido.
Y resistir también es decir.